Efectos de la castración en el perro

La castración de nuestros animales de compañía puede tener efectos tanto en su salud como en su comportamiento. Si adoptamos un animal de una protectora siempre estará esterilizado pero si nuestra mascota procede de origen particular ya sea de  un criador o de un amigo recaerá en nosotros decidir si castramos o no.

¿Has pensado alguna vez en si deberías castrar a tu mascota?

Aquí te exponemos cuales son los puntos positivos y negativos de este procedimiento.

Existen diferentes efectos dependiendo de si nuestra mascota es macho o hembra.

Machos

La castración produce una reducción de la agresividad hacia otros machos casi a la mitad. Debemos tener en cuenta también que existe un componente de aprendizaje, por lo que la conducta no desaparece por completo pero nos ayudará si queremos trabajar para mejorar este rasgo de conducta.

En cuanto al marcaje con orina también observamos una reducción del 50% gracias a la castración

Por otro lado el roaming, que es la necesidad de ir “a dar una vuelta” por su territorio también se ve reducido dado que el propósito de esos paseos es buscar posibles parejas sexuales o competidores así que al desaparecer las hormonas sexuales desaparece la motivación, por lo que si nuestro perro se escapa mucho podemos poner solución castrándolo.

La conducta de monta puede permanecer dependiendo de la edad del animal y de si ha copulado alguna vez, lo que podría hacer que mantuviera algunos rasgos del comportamiento. En general tenderá a disminuir significativamente.

Ciertos estudios comentan que la castración en perros jóvenes pueden aumentar algunos tipos de miedos como por ejemplo a las tormentas, hace falta seguir estudiando en este aspecto.

En cuestiones de salud, los machos pueden padecer sobrepeso y las complicaciones relacionadas con el mismo pero podemos controlarlo aumentando el ejercicio y alimentándolo de forma equilibrada.

Hembras

En su caso, se puede reducir la agresividad hacia otras hembras cuando ésta se relaciona al celo. Por otro lado, se ha observado que la falta de estrógenos aumenta un poco todos los demás tipos de agresividad por lo que la castración puede hacer que nuestras perras sean un poco más “gruñonas”.

La conducta sexual en perras desaparece por completo. Se dan casos en los que no se lleva a cabo la castración correctamente y se produce el síndrome del resto ovárico haciendo que nuestra mascota mantenga dicha conducta. Si nuestra perra está bien castrada pero en algún momento atrae a los machos, podrá ser a causa de una vaginitis la cual produce un olor que los atrae. Debemos consultar con nuestra clínica para tratarla.

En relación a la salud, está muy indicado esterilizar a las perras para evitar  infecciones de útero, pseudogestaciones o embarazos psicológicos y  la aparición de diversos tipos de tumores, muy comunes en perras no esterilizadas. Se recomienda llevar a cabo el proceso después del primer ciclo ovárico, antes de que aparezca el segundo. Cuantos más ciclos pasen, menos efecto preventivo tendrá la esterilización.

Por otro lado,  debemos tener en cuenta que las perras pueden padecer incontinencia urinaria y obesidad a causa de la falta de estrógenos.

La obesidad la podemos controlar con piensos indicados y aumentando el ejercicio para evitar problemas de diabetes o de estrés por calor. Las pérdidas de orina las podemos tratar con hormonas o llevando a cavo una intervención quirúrgica.

Si no nos decidimos a castrar o esterilizar a nuestros animales de forma quirúrgica y definitiva hay alternativas químicas para ver cómo podrían reaccionar ante el procedimiento.

Para las hembras existen los progestágenos. Éstos inhiben la producción de hormonas sexuales, pero se ha demostrado que pueden inducir tumores, diabetes y atrofia de la médula espinal por lo que no son una opción muy recomendable.

Para los machos la Deslorelina. Es un químico que produce una pausa de 6 meses en la producción de testosterona. Con la Deslorelina no hay tantos riesgos para la salud pero debemos saber que durante el primer mes del implante la producción de testosterona aumentará mucho antes de interrumpirse, por lo que ciertas conductas se verán reforzadas.

Ya podéis ver que existen muchas variables para poder decidir si castrar a nuestras mascotas o no, en cualquier caso y ante cualquier duda, consultad con vuestra clínica de referencia y os ayudarán a tomar una decisión.

Un saludo

Enric Zeitz

 

“Con el rabo entre las piernas”

El miedo. Esa emoción que nos hace retroceder ante situaciones desconocidas o amenazadoras y puede llegar a paralizarnos.

Aunque es un reflejo evolutivo que nos ayuda a sobrevivir, a veces puede impedir que podamos llevar a cabo una vida normal si tenemos miedo a todo lo que nos rodea.

Nuestras mascotas pueden presentar miedo hacia ciertos estímulos, es algo que forma parte de su carácter y no depende de causas externas. El miedo es el rasgo de comportamiento con una heredabilidad más alta, así que probablemente lo habrá sacado de alguno de sus progenitores (de tal palo tal astilla)

Normalmente un perro miedoso ha tenido una mala socialización por lo que no sabe reaccionar ante los estímulos desconocidos. Podéis leer el artículo sobre la socialización aquí.

El problema aparece cuando el miedo se transforma en fobia, ya que deja de ser adaptativo y hace que nuestra mascota no pueda llevar a cabo una vida normal.

¿Como sabemos que nuestro perro tiene miedo?

Orejas hacia atrás, rabo entre las piernas, dilatación pupilar, temblores, orinar y/o defecar, encogerse, ladrar hacia el estímulo que le da miedo, intentar huir o incluso mostrar agresividad si se le impide la huida son algunos de los signos más reconocibles de miedo en perros.

Normalmente los miedos/fobias más comunes son hacia tormentas y ruidos, personas desconocidas, otros perros y miedo al veterinari@ entre otros.

El origen puede encontrarse en una mala socialización, pero también en una experiencia traumática del pasado y/o una sobreprotección o sobreexposición por nuestra parte a los estímulos que teme.

¿Cómo lo podemos arreglar?

Ante todo siempre consultar a un especialista ya sea Veterinari@ o Etólog@ para que valore el caso y podamos recibir pautas correctas para el tratamiento.

–          Nuestra mascota debe tener una zona segura resguardada con todo lo que necesita para que pueda ir a ella siempre que se sienta amenazada.

–          No debemos castigar ya que solo aumentaremos la ansiedad que está sintiendo en ese momento. El castigo puede hacer que nos coja miedo a nosotros e incluso que pueda llegar a mostrar agresividad.

–          Mostrar indiferencia por nuestra parte hacia el estímulo al que tiene miedo ya que así le restamos importancia.

–          Podemos llevar a cabo la técnica de la desensibilización (siempre con la supervisión de un especialista), mediante la cual haremos que se reduzca la respuesta de miedo poco a poco ante estímulos específicos.

–          Debemos ir con mucho cuidado con el punto anterior para no sobreexponer a nuestra mascota al estímulo ya que podemos terminar consiguiendo que la respuesta de miedo aumente.

–          Podemos ayudarnos con collares de Feromonas DAP (feromonas apaciguadoras maternas) las cuales ayudan a los perros a tranquilizarse, reducir el nivel de ansiedad y miedo.

–          En casos de fobias agudas tendremos que usar tratamiento terapéutico con ansiolíticos para que nuestra mascota se relaje y así poder trabajar mejor.

–          Por último podemos ayudarnos de productos naturales como el Zylkene,  un suplemento alimentario basado en leche de vaca que contiene un compuesto efectivo para combatir el estrés.

Cuando aparece una respuesta de miedo tenemos que actuar lo más rápido posible ya que conforme pase el tiempo el tratamiento será más difícil de llevar a cabo. Estar atentos a los signos y ¡a armarse de valor!

Un saludo

Enric Zeitz

 

“Esta raza a mí no me gusta, son perros peligrosos”

¿Cuántas veces habréis escuchado esta frase? Hoy vengo a hablaros de las supuestas razas peligrosas y de la realidad que hay tras este tema tan polémico.

Vamos a empezar con un pequeño ejercicio de imaginación:

¿Un Rotweiller es más peligroso que un Chihuahua?

¿Un camión es más peligroso que una bicicleta?

Depende

Los primeros pueden ocasionar un daño mucho mayor en el caso de que haya un accidente, aún así no son peligrosos por naturaleza.

Para entender esto tenemos que hablar de la genética del comportamiento; la ciencia que estudia los diferentes caracteres de conducta y su relación con los genes de una determinada raza.

Según estudios hechos en el pasado con diferentes razas de perro, la excitabilidad, el juego o la entrenabilidad son factores que se pueden asociar a las diferencias genéticas, en cambio, la agresividad no es una de ellas.

De hecho la agresividad es uno de los rasgos con una heredabilidad más baja, siendo mucho más determinante el ambiente en el que se cría el animal y la educación que recibe que no si es de una raza u otra. Acordaros de la importancia de la socialización en los cachorros

¿Pero entonces, porqué existe una ley de perros potencialmente peligrosos? Las leyes aunque están hechas para proteger, pueden llevar a la confusión cuando están hechas a medias y sin basarse en datos epidemiológicos o estadísticas fiables.

En España la lista de PPP cambia según la Comunidad Autónoma: un Dobermann que en Cataluña es peligroso si se muda a Córdoba deja de serlo. ¿Curioso no? La ley de PPP quiere prevenir un posible daño hecho por perros de gran envergadura y potencia física pero se ha demostrado que no es muy eficaz y  que contribuye al miedo hacia ciertas razas que se ven marginadas o abandonadas.

De hecho, muchos de los perros que están incluidos en estas leyes no están en los rankings de perros más mordedores ( como por ejemplo el Caniche o el Shih Tzu)

Muchos países como Holanda, Alemania, Italia o Nueva Zelanda han reaccionado anulando o modificando estas leyes.

Otro ejercicio de imaginación:

Piensa en un labrador. ¿Qué te viene a la cabeza?

Ahora piensa en un Pitbull.

La cultura popular, películas y televisión han ahondado más los prejuicios que tenemos sobre determinadas razas hasta el punto de pensar que un Labrador, que puede pesar 40 kg no puede hacerle daño a nadie. Aunque según ciertos estudios los Labradores son más tranquilos, no podemos pensar que sin importar la educación que reciba el perro será un ‘’santo’’.

Antes de escoger una raza de perro tenemos que informarnos bien y ver si nuestro estilo de vida podrá darle al animal todo lo que necesita. Tenemos una responsabilidad como futuros dueños ya que hay razas que son más difíciles de manejar que otras (unas más nerviosas o más juguetonas, otras que necesitan trabajo y entrenamiento diario, etc.).

Nuestra mascota confía en nosotros y si le damos amor y una buena educación desde que es un cachorro, será un reflejo de ello. Pongámonos a su altura.

¡Fuera prejuicios!

Un Saludo

Enric Zeitz

 

¿Gatos amigos de ratones?¿Perros amigos de Gatos?

¿Alguna vez os habéis preguntado por qué existen perros y gatos miedosos o agresivos y otros tan sociables? La respuesta no es simple, existen varios factores que influyen en el temperamento de nuestras mascotas y que escapan de nuestro control. No obstante uno de los más importantes sí que lo podemos manejar: El periodo de socialización.

Y oye…¿Eso qué es?

El periodo de socialización es un intervalo de tiempo que va, más o menos, de las 3 a las 12 semanas en perros y de las 2 a las 9 semanas en gatos. Durante este tiempo, los cachorros empiezan a explorar el entorno por si mismos y no tienen miedo a los nuevos estímulos que les rodean (podríamos decir que se apuntan a un bombardeo). Es muy importante que en este periodo los animales tengan contacto con su madre y hermanos ya que aprenderán todas las conductas sociales de su especie y les ayudará a ser más tolerantes a la frustración.

Al no tener miedo a los estímulos nuevos, es un momento perfecto para que los cachorros “vean mundo” y les enseñemos animales de otras especies, personas adultas, niños y otros estímulos con los que van a tener que convivir dependiendo del entorno en el que vivamos. Por ejemplo, si vamos a vivir en una ciudad, acostumbrarlo a los coches, los buses, las bicis y demás.

A este acto se le llama socializar a nuestro cachorro, y con él nos aseguraremos que pierda el miedo y la agresividad hacia todos aquellos estímulos que le hayamos presentado.

Tened en cuenta que el equilibrio entre el contacto con su “familia animal” y su nueva familia es muy importante. Por ello, los especialistas recomendamos adoptar a los perros a las 8 semanas y a los gatos alrededor de las 6-7 semanas de su nacimiento.

Así que ya sabéis, si queréis una mascota amigable y sin miedo aprovechad este periodo “mágico”.

¡A SOCIALIZARSE!

Un Saludo

Enric Zeitz

 

Sobre lo de levantar el dedo…

Llegas a casa y ves que tu perro ha orinado en el salón. Te enfadas, levantas la voz y le echas la bronca. El animal mira hacia abajo con “cara de pena” y satisfecho por un buen aleccionamiento te dispones a limpiar, esperando que tu mascota no lo vuelva a repetir. La pregunta es: ¿Ha servido de algo?

NO

En los últimos años han surgido diferentes estudios que constatan lo que muchos especialistas del comportamiento animal ya sospechaban: El castigo no es un método eficiente para educar.

  • Está demostrado que el castigo provoca ansiedad y estrés. Hace que el perro se vuelva más inseguro e inestable y que presente dificultades para aprender las órdenes que queremos enseñarle.
  • Si no se aplica acto seguido del comportamiento inadecuado, nuestra mascota no entenderá el motivo del castigo (la asociación se rompe en cuestión de pocos segundos). Aplicar mal un castigo puede producir que el perro haga asociaciones indeseadas.
  • Genera frustración cuando éste es mantenido en el tiempo, dado que el animal se muestra sumiso pero seguimos castigando (la frustración es la emoción más cercana al miedo).
  • El castigo genera habituación, por lo que cada vez habrá que aumentar la intensidad de éste para que tenga el efecto deseado.
  • El castigo no enseña la conducta adecuada. El perro no está aprendiendo lo que es correcto y lo que no.

Por lo tanto, lo etólogos hace años que recomendamos no usar el castigo. En vez de eso, el refuerzo positivo y los premios son métodos mucho más rápidos y eficientes para que el perro aprenda y disfrute aprendiendo. Tenemos que entender que aunque los perros sean los mejores amigos de los humanos, siguen siendo animales y necesitan nuestra ayuda para entender lo que queremos de ellos.

Así pues, bajemos los dedos, carguémonos de paciencia y…¡¡A COMPRAR SALCHICHAS!!

Un saludo

Enric Zeitz

 

¿Tu gato/perro es mayor de 7 años? Deberías saber que…

Los animales gerontes (abuelitos) pueden sufrir varios problemas de comportamiento que aparecen con la edad a raíz de la pérdida de sus facultades. 

La pérdida de vista u oído puede hacer que el animal sea más dependiente de su dueño y hasta el punto de desarrollar una ansiedad por separación. El dolor articular puede generar agresividad y conductas de evitación con los humanos y animales que lo rodean.

La eliminación inadecuada también es un problema muy común, junto con ladeambulación nocturna. Al tener dolor y no hacer ejercicio durante el día, los animales no pueden dormir al llegar la noche. En gatos la deambulación puede ir acompañada de maullidos para llamar la atención de los dueños.

Y bien, ¿cómo arreglamos esto?

Muchas veces achacamos los problemas que surgen a la edad y no le damos mayor importancia… ¡A la vejez viruelas! No obstante, tenemos que prestar más atención a nuestras mascotas sin dejar de fijarnos en cualquier alteración dentro de su comportamiento habitual y consultar al veterinario cualquier duda que tengamos. Ellos nos ayudarán tratando los problemas médicos y posteriormente arreglaremos los problemas de comportamiento si hace falta.

¡La mejor forma de tratar un problema es su prevención!

¡Un Saludo!