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Efectos de la castración en el perro

La castración de nuestros animales de compañía puede tener efectos tanto en su salud como en su comportamiento. Si adoptamos un animal de una protectora siempre estará esterilizado pero si nuestra mascota procede de origen particular ya sea de  un criador o de un amigo recaerá en nosotros decidir si castramos o no.

¿Has pensado alguna vez en si deberías castrar a tu mascota?

Aquí te exponemos cuales son los puntos positivos y negativos de este procedimiento.

Existen diferentes efectos dependiendo de si nuestra mascota es macho o hembra.

Machos

La castración produce una reducción de la agresividad hacia otros machos casi a la mitad. Debemos tener en cuenta también que existe un componente de aprendizaje, por lo que la conducta no desaparece por completo pero nos ayudará si queremos trabajar para mejorar este rasgo de conducta.

En cuanto al marcaje con orina también observamos una reducción del 50% gracias a la castración

Por otro lado el roaming, que es la necesidad de ir “a dar una vuelta” por su territorio también se ve reducido dado que el propósito de esos paseos es buscar posibles parejas sexuales o competidores así que al desaparecer las hormonas sexuales desaparece la motivación, por lo que si nuestro perro se escapa mucho podemos poner solución castrándolo.

La conducta de monta puede permanecer dependiendo de la edad del animal y de si ha copulado alguna vez, lo que podría hacer que mantuviera algunos rasgos del comportamiento. En general tenderá a disminuir significativamente.

Ciertos estudios comentan que la castración en perros jóvenes pueden aumentar algunos tipos de miedos como por ejemplo a las tormentas, hace falta seguir estudiando en este aspecto.

En cuestiones de salud, los machos pueden padecer sobrepeso y las complicaciones relacionadas con el mismo pero podemos controlarlo aumentando el ejercicio y alimentándolo de forma equilibrada.

Hembras

En su caso, se puede reducir la agresividad hacia otras hembras cuando ésta se relaciona al celo. Por otro lado, se ha observado que la falta de estrógenos aumenta un poco todos los demás tipos de agresividad por lo que la castración puede hacer que nuestras perras sean un poco más “gruñonas”.

La conducta sexual en perras desaparece por completo. Se dan casos en los que no se lleva a cabo la castración correctamente y se produce el síndrome del resto ovárico haciendo que nuestra mascota mantenga dicha conducta. Si nuestra perra está bien castrada pero en algún momento atrae a los machos, podrá ser a causa de una vaginitis la cual produce un olor que los atrae. Debemos consultar con nuestra clínica para tratarla.

En relación a la salud, está muy indicado esterilizar a las perras para evitar  infecciones de útero, pseudogestaciones o embarazos psicológicos y  la aparición de diversos tipos de tumores, muy comunes en perras no esterilizadas. Se recomienda llevar a cabo el proceso después del primer ciclo ovárico, antes de que aparezca el segundo. Cuantos más ciclos pasen, menos efecto preventivo tendrá la esterilización.

Por otro lado,  debemos tener en cuenta que las perras pueden padecer incontinencia urinaria y obesidad a causa de la falta de estrógenos.

La obesidad la podemos controlar con piensos indicados y aumentando el ejercicio para evitar problemas de diabetes o de estrés por calor. Las pérdidas de orina las podemos tratar con hormonas o llevando a cavo una intervención quirúrgica.

Si no nos decidimos a castrar o esterilizar a nuestros animales de forma quirúrgica y definitiva hay alternativas químicas para ver cómo podrían reaccionar ante el procedimiento.

Para las hembras existen los progestágenos. Éstos inhiben la producción de hormonas sexuales, pero se ha demostrado que pueden inducir tumores, diabetes y atrofia de la médula espinal por lo que no son una opción muy recomendable.

Para los machos la Deslorelina. Es un químico que produce una pausa de 6 meses en la producción de testosterona. Con la Deslorelina no hay tantos riesgos para la salud pero debemos saber que durante el primer mes del implante la producción de testosterona aumentará mucho antes de interrumpirse, por lo que ciertas conductas se verán reforzadas.

Ya podéis ver que existen muchas variables para poder decidir si castrar a nuestras mascotas o no, en cualquier caso y ante cualquier duda, consultad con vuestra clínica de referencia y os ayudarán a tomar una decisión.

Un saludo

Enric Zeitz

 

Ansiedad por separación

La ansiedad por separación es un problema común en los perros. Cuando nos vamos de casa, nuestra mascota normalmente se queda relajada y a su aire las horas que está sola, pero  las que presentan este problema lo pasan muy mal.

Varios estudios sostienen que hasta un  17% de los problemas de comportamiento se deben a la APS, por lo tanto es muy importante ser consciente de su existencia para poder darnos cuenta y actuar para mejorar la situación del perro.

Muchas veces la ansiedad por separación pasa desapercibida porqué los signos no siempre son visibles o porqué no estamos en casa para poder verlos, pero en otros casos los signos son notables.

Una mala gestión del cachorro, un cambio de rutina o una mala experiencia mientras estaba solo pueden hacer que nuestro perro desarrolle este problema de comportamiento.

Los signos visibles más comunes de la ansiedad por separación son: destrozos en la casa, eliminación inadecuada, ladridos, lloros y anorexia. Esto hace que la ansiedad por separación sea un problema grave para los propietarios ya que genera pérdidas económicas e incluso denuncias por parte de los vecinos debido al ruido constante. Si sospechamos que nuestro amigo tiene ansiedad por separación debemos consultar a nuestro veterinario o etólogo.

Los signos de la APS aparecen siempre que nos vayamos de casa, aunque sean salidas cortas. Si en algunos casos no se dan, no estamos hablando de ansiedad por separación. Para poder diagnosticar la ansiedad por separación de forma correcta es necesario grabar un video para ver el comportamiento del perro durante nuestra ausencia ya que este tipo de ansiedad muchas veces puede confundirse con otros problemas relacionados con la falta de actividad y de estímulos. Es muy importante saber diferenciar los dos problemas dado que el tratamiento de cada uno es muy diferente.

Para reducir la ansiedad por separación deberemos aplicar un protocolo específico de forma progresiva para ayudar al perro a quedarse solo de forma calmada.

¡Acordaros que nuestras mascotas pasan mucho rato solas en casa y aunque no presenten ningún problema grave de comportamiento tenemos que dedicarles horas haciéndoles compañía y saliendo a dar paseos largos y agradables!

Un saludo!

Enric Zeitz

 

Vete a paseo

Nuestros perros están todo el día en casa esperando a que lleguemos, y aunque muchas veces el paseo es una obligación más de nuestra interminable lista de labores, para ellos es el mejor momento de la jornada.

Debemos cambiar nuestra idea de que el paseo es el turno de ir al baño para nuestros perros. Los paseos variados y duraderos son muy importantes.

Hoy hablaremos de la importancia del paseo para la salud física y emocional de nuestras mascotas y de las cualidades que debe tener un buen paseo de calidad. Para poder hablar de ello primero debemos introducir un término que será nuevo para much@s y es el enriquecimiento ambiental.

¿Y eso qué es?

El enriquecimiento ambiental se basa en generar cambios en el entorno para que nuestras mascotas no se aburran y puedan llevar a cabo comportamientos típicos de su especie. Existen diferentes tipos de enriquecimiento ambiental: social, cognitivo, sensorial, etc… y en un buen paseo de calidad podemos introducirlos todos.

Durante el paseo, nuestra mascota tiene contacto con otros perros, muy importante dado que son animales sociales y necesitan relacionarse. Debemos alternar ratos durante el paseo para que pueda jugar y compartir momentos positivos con otros perros y personas. En el caso de tener problemas de agresividad o miedo trataremos primero dichos problemas para no generar malestar a nuestra mascota ni a los demás.

El paseo es muy buen momento para practicar ejercicios que queremos que nuestro perro lleve a cabo (sienta, mira, tumba, etc…) siempre usando premios y la educación en positivo. Debemos tener en cuenta que habrá distracciones. Por ello es mejor llevar a cabo ejercicios que ya tenga un poco “por la mano”.

Al salir al exterior, cambiamos el espacio. Mucha gente cree que un perro en un piso pequeño no puede ser feliz, pero lo que realmente necesitan nuestros amigos es salir y poder investigar zonas nuevas. Es muy importante modificar la ruta de nuestros paseos cada cierto tiempo. El simple hecho de cambiar el sentido de la ruta ya provoca un gran cambio para ellos.

Por último; paseando, nuestro perro recibe estímulos olfativos, auditivos y táctiles. Debemos dejar que explore y aprenda a utilizar sus sentidos mientras intentamos que dichos estímulos se relacionen con experiencias positivas. En este punto es muy importante haber trabajado la socialización del cachorro.

El paseo también propicia el ejercicio. Debemos salir a pasear unas 5 veces al día con nuestras mascotas. Estas sesiones harán que mejore su salud, ya que reducen el riesgo de obesidad (uno de los principales problemas en los animales domésticos) y de problemas articulares en la vejez.  Este ejercicio hace que al llegar a casa estén relajados, dispuestos a tumbarse y descansar. Un perro con mucha energía acumulada tiene más probabilidad de tener problemas de comportamiento.

Es importante establecer una rutina diaria y mantenerla. Con unos horarios marcados, los perros se sienten más tranquilos ya que saben que les depara el día.

Finalmente, pasear con nuestras mascotas también tiene beneficios para nosotor@s!

Según varios estudios salir con nuestros perros nos ayuda a prevenir enfermedades como la diabetes y enfermedades cardiovasculares, asociados a estilos de vida sedentarios. También nos ayudará a sentirnos mejor anímicamente, reduciendo el estrés y reforzando el vínculo con nuestra mascota.

¡Ya lo veis, son todo beneficios!

¡A correr!

Un saludo

 

Enric Zeitz

 

Al rescate del sofá

Nuestros amigos felinos son discretos y ordenados la mayor parte del tiempo, aunque a veces tienen conductas que nos pueden sacar de quicio, como por ejemplo, rascar ese sofá que tanto nos gusta (y nos ha costado un ojo de la cara) o las patas de la mesa del comedor.

El marcaje por rascado es una necesidad de comportamiento de los gatos ya que son animales territoriales y usan varias señales olfativas o visuales para marcar su territorio. Una de ellas es el marcaje con las uñas, mediante el cual aplican unas feromonas especiales y dejan marcas visuales que los otros animales reconocen. Así, pueden evitar el contacto con otros individuos si lo desean. El rascado tiene otras funciones importantes como afilar las uñas, liberar estrés y ejercitar la musculatura.

Este es un comportamiento que empieza en la edad adulta del animal pero desde cachorros podemos ir fomentado el juego y el rascado en superficies que nos interesen (cartón, madera, esparto, alfombras) para que dejen nuestros muebles en paz. Podemos probar con diferentes rascadores para que ellos elijan el que más les guste y se vayan acostumbrando a usarlos.

Existen diferentes tipos de rascadores con multitud de formas y materiales pero debemos tener en cuenta una serie de aspectos importantes en cuanto a estos:

-La cualidad más importante del rascador es la estabilidad ya que si éste se mueve mientras el gato lleva a cavo la conducta dejará de usarlo.

-El rascador puede ser vertical u horizontal, debemos presentarle diferentes tipos para   ver cual prefiere.

– Los rascadores deben colocarse en zonas céntricas de la casa como el comedor ya que a los gatos les gusta llevar a cabo esta conducta en sitios donde se les pueda ver.

Debemos tener en cuenta que si no tenemos rascador o no tenemos el adecuado para nuestra mascota, esta buscará otras superficies para poder rascar  a gusto.

En el caso de que eso sucediera podemos hacer varias cosas:

Lo primero es no castigar, nunca. Los gatos, como ya hemos comentado en ocasiones anteriores son muy sensibles a cualquier estímulo aversivo por lo que estaremos haciendo más mal que bien y podrían llegar a temernos. Tenemos que armarnos de paciencia y reconducir ese rascado hacia las superficies que sean de nuestra elección.

El primer paso es cubrir las superficies que no queremos que marque con materiales incómodos o desagradables para el gato; plástico, papel de aluminio o papel de pegatina.

Otro método sencillo es utilizar las feromonas a nuestro favor. Los gatos solo marcan una superficie de una determinada manera.

Si usamos espray con feromonas faciales como el Feliway® encima de las superficies que está rascando lograremos que cambie la conducta y que en vez de rascar el sofá empiece a frotarse de la forma tan característica que tienen los felinos. Si aún así sigue sin hacer mucho caso al rascador, podemos combinar el Feliway® con otras feromonas, en esta caso las feromonas  de  rascado Feliscratch® que potencian esta conducta sobre la superficie en la que las apliquemos.

Tenemos que ayudar a que vaya aprendiendo por lo que empezaremos poniendo el rascador cerca de la zona donde marcaba antes. Cuando empiece a utilizarlo, poco a poco iremos alejando el rascador y poniéndolo en un sitio de nuestra elección.

En cualquier caso, cuando observemos que empieza la conducta tenemos que actuar rápidamente ya que conforme pase el tiempo será más difícil “convencer” a nuestra mascota para que cambie de rutina.  Acordaros que el enriquecimiento ambiental y una buena socialización desde cachorros son muy importantes y pueden ahorrarnos problemas cuando nuestras mascotas crezcan.

Así que ya sabéis, si queréis salvar los muebles, ¡rascadores para todos!!

Saludos.

 

Enric Zeitz

 

Keep Calm and…

Trabajo, recados, familia, pareja, prisas !!!

Los humanos estamos acostumbrados al estrés diario de nuestra rutina y muchas veces nos pensamos que nuestra mascota, que se pasa todo el día tumbada ‘’a la bartola” es inmune al estrés.

Hoy vengo a hablaros del estrés en gatos, muchas veces la principal causa de problemas de comportamiento en esta especie.

Los gatos son unos animales muy sensibles a los cambios de su entorno. El simple cambio de sitio de su comedero, de comida, o una mudanza pueden hacer que nuestra mascota desarrolle estrés. Éste se puede manifestar de varias formas, ya sea con problemas de conducta (eliminación inadecuada y agresividad ) o incluso con problemas médicos serios.

Para prevenir cualquier tipo de estrés lo primero que debemos hacer es conocer bien a nuestra mascota y actuar en base a su temperamento; ya que cada animal es diferente y sus respuestas también. Acordaros de la importancia de la socialización en cachorros. En los gatos el periodo de socialización empieza a las 2 semanas de vida y termina más o menos las 9.

Debemos proporcionar a nuestra mascota recursos abundantes y de fácil acceso ya que la falta de agua o comida son una fuente importante de estrés en gatos.

Eliminar cualquier tipo de castigo. Ya hemos hablado del castigo en los perros. En el caso de los gatos es aún peor a causa de su sensibilidad.

Tenemos que identificar los estímulos que generan el malestar y eliminarlos o reducir su intensidad en la medida de lo posible.

Un buen enriquecimiento ambiental del entorno en el que vivimos puede ayudar a nuestro gato a que se sienta más seguro y que esté entretenido. Aquí van algunas ideas:

-Hacer accesibles zonas elevadas para que nuestras mascotas se puedan subir. Eso fomenta la sensación de control de nuestros gatos y que se puedan aislar en las alturas si se sienten estresados.

-Facilitar la expresión de conductas típicas de la especie. Los gatos son cazadores. Lo llevan en los genes. Por lo tanto los juegos de cazar ya sea con juguetes interactivos que se mueven o con juguetes más tradicionales (nunca con las manos) facilita esa conducta que hoy en día no tienen mucha oportunidad de llevar a cabo.

-Colocar zonas pequeñas donde se puedan esconder. Se cree que los ancestros del gato doméstico descansaban en zonas pequeñas y cerradas como troncos de árboles huecos. Por eso si colocamos una caja de cartón vacía o alguna bolsa grande de deporte en algún sitio de nuestra casa los gatos siempre van a meterse en ellas. El aislamiento les relaja y les permite desconectar.

-Colocar rascadores. El marcaje rascando es otra conducta fundamental de la especie. Muchas veces nos dejan el sofá y otras superficies hechas “unos zorros” y no sabemos qué hacer. Debemos colocar un rascador estable (los mejores son los que se colocan en la pared) en un sitio donde todos le podamos ver, como el salón. De esa manera fomentamos el rascado en una zona de nuestra elección a la par que evitamos que dañe los muebles y que se estrese a causa de nuestro castigo.

-Dar previsibilidad al entorno. Seguir unas rutinas y que nuestra mascota sepa que si hay un estímulo desagradable lo puede evitar yendo a alguna zona segura para relajarse.

-Proporcionar acceso al exterior. Según un estudio hecho con gatos, los animales que no tenían acceso al exterior tenían más problemas de comportamiento. La exploración es otra conducta muy importante de la especie. Si no tenemos acceso al exterior podemos esconderles comida por la casa para fomentar que nuestro gato se mueva y explore.

En casos de estrés agudo y/o crónico también se pueden usar psicofármacos o ciertos productos naturales para ayudarnos en el tratamiento.

En cualquier caso debemos, consultar con un veterinari@ o un etólog@ para que puedan diagnosticar bien el problema y elegir el tratamiento que más convenga a vuestra mascota.

Take it easy!!

Un saludo

 

Enric Zeitz

 

“Con el rabo entre las piernas”

El miedo. Esa emoción que nos hace retroceder ante situaciones desconocidas o amenazadoras y puede llegar a paralizarnos.

Aunque es un reflejo evolutivo que nos ayuda a sobrevivir, a veces puede impedir que podamos llevar a cabo una vida normal si tenemos miedo a todo lo que nos rodea.

Nuestras mascotas pueden presentar miedo hacia ciertos estímulos, es algo que forma parte de su carácter y no depende de causas externas. El miedo es el rasgo de comportamiento con una heredabilidad más alta, así que probablemente lo habrá sacado de alguno de sus progenitores (de tal palo tal astilla)

Normalmente un perro miedoso ha tenido una mala socialización por lo que no sabe reaccionar ante los estímulos desconocidos. Podéis leer el artículo sobre la socialización aquí.

El problema aparece cuando el miedo se transforma en fobia, ya que deja de ser adaptativo y hace que nuestra mascota no pueda llevar a cabo una vida normal.

¿Como sabemos que nuestro perro tiene miedo?

Orejas hacia atrás, rabo entre las piernas, dilatación pupilar, temblores, orinar y/o defecar, encogerse, ladrar hacia el estímulo que le da miedo, intentar huir o incluso mostrar agresividad si se le impide la huida son algunos de los signos más reconocibles de miedo en perros.

Normalmente los miedos/fobias más comunes son hacia tormentas y ruidos, personas desconocidas, otros perros y miedo al veterinari@ entre otros.

El origen puede encontrarse en una mala socialización, pero también en una experiencia traumática del pasado y/o una sobreprotección o sobreexposición por nuestra parte a los estímulos que teme.

¿Cómo lo podemos arreglar?

Ante todo siempre consultar a un especialista ya sea Veterinari@ o Etólog@ para que valore el caso y podamos recibir pautas correctas para el tratamiento.

–          Nuestra mascota debe tener una zona segura resguardada con todo lo que necesita para que pueda ir a ella siempre que se sienta amenazada.

–          No debemos castigar ya que solo aumentaremos la ansiedad que está sintiendo en ese momento. El castigo puede hacer que nos coja miedo a nosotros e incluso que pueda llegar a mostrar agresividad.

–          Mostrar indiferencia por nuestra parte hacia el estímulo al que tiene miedo ya que así le restamos importancia.

–          Podemos llevar a cabo la técnica de la desensibilización (siempre con la supervisión de un especialista), mediante la cual haremos que se reduzca la respuesta de miedo poco a poco ante estímulos específicos.

–          Debemos ir con mucho cuidado con el punto anterior para no sobreexponer a nuestra mascota al estímulo ya que podemos terminar consiguiendo que la respuesta de miedo aumente.

–          Podemos ayudarnos con collares de Feromonas DAP (feromonas apaciguadoras maternas) las cuales ayudan a los perros a tranquilizarse, reducir el nivel de ansiedad y miedo.

–          En casos de fobias agudas tendremos que usar tratamiento terapéutico con ansiolíticos para que nuestra mascota se relaje y así poder trabajar mejor.

–          Por último podemos ayudarnos de productos naturales como el Zylkene,  un suplemento alimentario basado en leche de vaca que contiene un compuesto efectivo para combatir el estrés.

Cuando aparece una respuesta de miedo tenemos que actuar lo más rápido posible ya que conforme pase el tiempo el tratamiento será más difícil de llevar a cabo. Estar atentos a los signos y ¡a armarse de valor!

Un saludo

Enric Zeitz

 

“Esta raza a mí no me gusta, son perros peligrosos”

¿Cuántas veces habréis escuchado esta frase? Hoy vengo a hablaros de las supuestas razas peligrosas y de la realidad que hay tras este tema tan polémico.

Vamos a empezar con un pequeño ejercicio de imaginación:

¿Un Rotweiller es más peligroso que un Chihuahua?

¿Un camión es más peligroso que una bicicleta?

Depende

Los primeros pueden ocasionar un daño mucho mayor en el caso de que haya un accidente, aún así no son peligrosos por naturaleza.

Para entender esto tenemos que hablar de la genética del comportamiento; la ciencia que estudia los diferentes caracteres de conducta y su relación con los genes de una determinada raza.

Según estudios hechos en el pasado con diferentes razas de perro, la excitabilidad, el juego o la entrenabilidad son factores que se pueden asociar a las diferencias genéticas, en cambio, la agresividad no es una de ellas.

De hecho la agresividad es uno de los rasgos con una heredabilidad más baja, siendo mucho más determinante el ambiente en el que se cría el animal y la educación que recibe que no si es de una raza u otra. Acordaros de la importancia de la socialización en los cachorros

¿Pero entonces, porqué existe una ley de perros potencialmente peligrosos? Las leyes aunque están hechas para proteger, pueden llevar a la confusión cuando están hechas a medias y sin basarse en datos epidemiológicos o estadísticas fiables.

En España la lista de PPP cambia según la Comunidad Autónoma: un Dobermann que en Cataluña es peligroso si se muda a Córdoba deja de serlo. ¿Curioso no? La ley de PPP quiere prevenir un posible daño hecho por perros de gran envergadura y potencia física pero se ha demostrado que no es muy eficaz y  que contribuye al miedo hacia ciertas razas que se ven marginadas o abandonadas.

De hecho, muchos de los perros que están incluidos en estas leyes no están en los rankings de perros más mordedores ( como por ejemplo el Caniche o el Shih Tzu)

Muchos países como Holanda, Alemania, Italia o Nueva Zelanda han reaccionado anulando o modificando estas leyes.

Otro ejercicio de imaginación:

Piensa en un labrador. ¿Qué te viene a la cabeza?

Ahora piensa en un Pitbull.

La cultura popular, películas y televisión han ahondado más los prejuicios que tenemos sobre determinadas razas hasta el punto de pensar que un Labrador, que puede pesar 40 kg no puede hacerle daño a nadie. Aunque según ciertos estudios los Labradores son más tranquilos, no podemos pensar que sin importar la educación que reciba el perro será un ‘’santo’’.

Antes de escoger una raza de perro tenemos que informarnos bien y ver si nuestro estilo de vida podrá darle al animal todo lo que necesita. Tenemos una responsabilidad como futuros dueños ya que hay razas que son más difíciles de manejar que otras (unas más nerviosas o más juguetonas, otras que necesitan trabajo y entrenamiento diario, etc.).

Nuestra mascota confía en nosotros y si le damos amor y una buena educación desde que es un cachorro, será un reflejo de ello. Pongámonos a su altura.

¡Fuera prejuicios!

Un Saludo

Enric Zeitz

 

¿Gatos amigos de ratones?¿Perros amigos de Gatos?

¿Alguna vez os habéis preguntado por qué existen perros y gatos miedosos o agresivos y otros tan sociables? La respuesta no es simple, existen varios factores que influyen en el temperamento de nuestras mascotas y que escapan de nuestro control. No obstante uno de los más importantes sí que lo podemos manejar: El periodo de socialización.

Y oye…¿Eso qué es?

El periodo de socialización es un intervalo de tiempo que va, más o menos, de las 3 a las 12 semanas en perros y de las 2 a las 9 semanas en gatos. Durante este tiempo, los cachorros empiezan a explorar el entorno por si mismos y no tienen miedo a los nuevos estímulos que les rodean (podríamos decir que se apuntan a un bombardeo). Es muy importante que en este periodo los animales tengan contacto con su madre y hermanos ya que aprenderán todas las conductas sociales de su especie y les ayudará a ser más tolerantes a la frustración.

Al no tener miedo a los estímulos nuevos, es un momento perfecto para que los cachorros “vean mundo” y les enseñemos animales de otras especies, personas adultas, niños y otros estímulos con los que van a tener que convivir dependiendo del entorno en el que vivamos. Por ejemplo, si vamos a vivir en una ciudad, acostumbrarlo a los coches, los buses, las bicis y demás.

A este acto se le llama socializar a nuestro cachorro, y con él nos aseguraremos que pierda el miedo y la agresividad hacia todos aquellos estímulos que le hayamos presentado.

Tened en cuenta que el equilibrio entre el contacto con su “familia animal” y su nueva familia es muy importante. Por ello, los especialistas recomendamos adoptar a los perros a las 8 semanas y a los gatos alrededor de las 6-7 semanas de su nacimiento.

Así que ya sabéis, si queréis una mascota amigable y sin miedo aprovechad este periodo “mágico”.

¡A SOCIALIZARSE!

Un Saludo

Enric Zeitz