Conflictos entre gatos.¿Cómo los resuelvo?

Como ya hemos comentado en artículos anteriores, los gatos son animales muy sensibles al estrés, los conflictos y a cualquier estímulo o cambio brusco que se produzca en su entorno.

Son unas mascotas independientes, aunque un poco “delicaditas”

Entre esos cambios podemos incluir la llegada a casa de un segundo gato a casa, que puede generar un conflicto importante. No siempre hace falta que sea un gato nuevo, ya que se han dado casos en el que un gato que se va unos días a la clínica por una operación, al volver es atacado por el otro gato que se ha quedado en casa.

Hoy hablaremos de cómo hacer un protocolo de presentación o reintroducción en gatos para asegurarnos que nuestras mascotas se lleven bien cuando se vean por primera vez.  Debemos saber que es un proceso que puede ser largo y está dividido en diferentes fases. Nos tenemos que armar de paciencia e ir sin prisas al pasar de una a la otra dado que si queremos acelerar las cosas podemos generar un conflicto que hará que todo se alargue. Los pasos a seguir son los siguientes:

  • Crear territorios: Lo primero que debemos hacer dividir la casa en dos. Pondremos a un gato en una de las zonas y el otro en la otra. Dependiendo de las posibilidades del espacio podemos dividirlo en dos mitades iguales o poner a un gato en una habitación y el otro en el resto del piso. Lo importante es que no tengan contacto visual ni puedan acceder el uno al otro. Cada zona debe tener el comedero, la bandeja y todo lo necesario para el bienestar de cada animal.
  • 1ª habituación al olor: Cuando los gatos lleven unos días en su territorio, los vamos a intercambiar, con cuidado durante el cambio de que no se vean ni tengan contacto directo. Cambiaremos también todos sus “efectos personales” (comedero, bandeja, etc.) de lugar para que se sientan cómodos. Este cambio hace que los gatos se vayan habituando al rastro del otro poco a poco. Si vemos que cuando los cambiamos están muy nerviosos los volvemos a poner en su territorio original, los dejamos dos días y volvemos a probar. En este paso es importante tener en cada zona un difusor de feliway® (en casos de conflicto entre gatos se recomienda el feliway friends) que contiene feromonas faciales y relaja.
  • 2ª habituación al olor: Cuando veamos que al cambiar a los gatos de territorio los dos están tranquilos podemos pasar a la segunda fase de habituación al olor. Esta fase se basa en intercambiar las feromonas faciales de un gato al otro. Frotaremos una toalla en la cara de uno de los gatos para que la impregne con sus feromonas. Cogeremos la toalla y la dejaremos en el territorio del otro. No debemos frotarla directamente en el animal, la dejaremos en el suelo y veremos como reacciona cuando la vaya a investigar. Si vemos que se pone nervioso o bufa debemos seguir intercambiando territorios unos días más. Si vemos que al olfatear la toalla el gato esta tranquilo, podemos con delicadeza frotarle la cara a él y luego volverla al otro territorio para repetir el procedimiento.
  • Habituación visual: Aún con los gatos separados en sus territorios, debemos crear una barrera a través de la cual se puedan ver. Puede ser una puerta de mosquitera, por ejemplo. Necesitamos a dos personas para hacer el ejercicio para que cada una esté con uno de los gatos. Durante el tiempo que tengan contacto visual (a una distancia grande) haremos cosas agradables para ellos, jugaremos, daremos comida o caricias. Debemos ir con cuidado de no poner a los gatos muy cerca dado que podríamos desencadenar una reacción negativa y eso haría que el procedimiento se ralentizara bastante. Cuando acaba el ejercicio volvemos a cada gato a su territorio habitual. Con el paso de los días vamos alargando el tiempo de contacto visual, siempre con los estímulos positivos. La idea es que relacionen la presencia del otro gato con todo lo positivo que está pasando durante ese momento.
  • Habituación al contacto: Repetimos los ejercicios del paso anterior pero esta vez sin barrera física que separe a los gatos. Debemos ir con mucho cuidado y a lo largo de los días ir acercándonos poco a poco. Es importante ver las reacciones de nuestros gatos para no tensar la cuerda y generar una respuesta agresiva.

 

Como podéis ver este protocolo es muy complejo y puede durar meses, dependiendo de los animales y de si tenemos algún “incidente” por el camino. Desde ETODOC os recomendamos siempre consultar con vuestra clínica veterinaria para que os remita a una persona especialista del comportamiento para que os ayude a trabajar de forma precisa y segura.

 

Un saludo

Enric Zeitz

 

Problemas de eliminación en gatos

Los problemas de eliminación en gatos son la principal causa de consulta a etólogos. Se estima que alrededor de un 24% de las conductas molestas para los propietarios y propietarias tiene relación con la eliminación incorrecta.

“El gato se mea por todos lados”

Primeramente y como en cualquier tipo de problema de conducta debemos descartar si el origen es una alteración fisiológica como el dolor, por lo que deberíamos llevar a nuestro animal a la clínica veterinaria para que le hagan una revisión y las pruebas que se consideren oportunas.

Si tenemos más de un gato debemos identificar cual es el que presenta la conducta. Para ello se usan diferentes técnicas. Consulta a la clínica como llevar a cabo el procedimiento correcto para hacerlo de forma segura.

Descartado el problema médico debemos identificar cual es la causa de esta alteración en la conducta del gato. Existen diversos orígenes.

Marcaje:

El marcaje puede ser sexual, territorial o generado por estrés. En el caso del marcaje sexual, más común en machos, se arregla la mayoría de las veces castrando al animal.

Para el territorial se pueden seguir varias pautas, siempre con la supervisión de un etólogo o etóloga.

En cuanto al estrés, como ya comentamos en este artículo hace un tiempo, es el mayor enemigo de los gatos (a parte de algunos perros). Son animales muy sensibles a cualquier estímulo aversivo y a los cambios drásticos en su entorno. Esto puede hacer que nuestra mascota deje de utilizar la bandeja y marque zonas aleatorias de la casa. Estas eliminaciones generalmente son pequeñas descargas en superficies verticales, con una postura de “spraying” muy característica.  En estos casos debemos identificar y reducir en la medida de lo posible los estímulos que están provocando el estrés al animal mejorando su entorno.

Bandeja:

 Atención, si tu gato elimina correctamente, no hagas cambios.

Los gatos son muy finos. Esto ya lo sabemos, hasta el punto de no utilizar una bandeja si no les acaba de convencer su forma, localización o tipo de arena.

Las bandejas ideales deben ser grandes, descubiertas y de bordes bajos, para que el animal pueda entrar cómodamente y quepa bien.

La arena que utilicemos debe ser sin perfumar, dado que un olor que es agradable para nosotros, puede ser molesto al animal. Hay muchos tipos de arena en el mercado pero normalmente se recomienda la aglomerante (con gatitos no, que podría producir obstrucciones en caso de ingestión). Debemos poner suficiente arena (4-5cm) y limpiarla cada día, cambiándola una vez a la semana como mucho.

Si tenemos más de un gato en casa el número ideal de bandejas es nº gatos+1 por ejemplo si tenemos 2 gatos, 3 bandejas. Estas bandejas deben estar repartidas en diferentes zonas de la casa.

Por último debemos poner la bandeja en zonas tranquilas de la casa, con buena iluminación y alejada de su comedero. A nadie le gusta comer al lado del lavabo.

Conflicto territorial:

Si tenemos más de un gato se puede dar el caso que uno muestre agresividad territorial y no permita acceder al otro a la bandeja, por lo que el agredido elije otra parte de la casa para hacer las eliminaciones, estas son abundantes, con postura normal y generalmente se concentran en un sitio determinado, que relacionará como su nuevo baño. Este caso también puede ir acompañado de eliminaciones aleatorias por estrés, generado del mismo conflicto. Ante estas situaciones debemos llevar a cabo un protocolo especial para intentar mejorar la relación entre los gatos, siempre con supervisión de un experto o experta en comportamiento.

Para la eliminación incorrecta y otros problemas debemos evitar siempre una cosa:

El castigo.

El castigo agrava la situación dado que no está enseñando la conducta correcta y aumenta la ansiedad del animal, haciendo que nos pueda llegar a tener miedo e incluso atacarnos. Debemos ignorar a nuestra mascota cuando nos encontramos el pipi o la caca y limpiar bien la zona con detergente enzimático, nunca con legía (muy importante) para poder eliminar completamente el rastro olfativo.

Si observáis que vuestro gato o gata empieza a eliminar de forma incorrecta, no esperéis a que el problema se solucione solo. La mayoría de veces se va a ir agravando y será más difícil corregir la conducta. ¡Consultad con vuestra clínica de referencia y os remitirán a un experto o experta sobre el tema!

Un saludo

 

Enric Zeitz

 

Conductas repetitivas en perros y gatos

Estamos acostumbrados y acostumbradas a ver vídeos en Internet de perros y gatos haciendo cosas que nos parecen graciosas. A simple vista muchas pueden parecer inofensivas y sin importancia pero si nos fijamos un poco más podemos ver signos de malestar en los animales; ese es el caso de las conductas repetitivas.

Un perro persiguiéndose la cola, otro corriendo en círculos o dando lengüetazos al aire son signos de un problema. A este tipo de conductas repetitivas se les llama estereotipias y son comúnmente confundidas con conductas de juego en las que el animal lo está pasando bien.

Las estereotipias no son un problema muy común, pero si aparecen debemos hablar rápidamente con nuestra clínica de referencia para ponerles solución dado que estas conductas pueden ser indicativas de un problema médico o ambiental. Si descartamos los problemas médicos podemos hablar con un etólogo o etóloga para que nos ayude a mejorar el bienestar de nuestra mascota y así deje de manifestar estas conductas.

Cualquier mamífero en una situación de estrés es susceptible de desarrollar conductas repetitivas. En el caso de los gatos y los perros podemos observar como los primeros, al ser más sensibles, las desarrollan más.

Las estereotipias se pueden clasificar según su origen y su tipo.

El origen puede ser uno de los listados abajo o la combinación de estos. Debemos hacer un abordaje mixto al problema, tanto médico como etológico.

Orgánico a causa de alguna enfermedad, problema fisiológico o dolor.

Ambiental  debido al estrés o ansiedad producido por un entorno o manejo inadecuado.

Farmacológico debido a alguna droga.  

De tipos hay unos cuantos pero explicaremos cuales son los más comunes en perros y gatos.

Perros

Tail chasing: Persecución de la cola dando círculos sin parar.

Circling: correr dando círculos. El perímetro del círculo puede variar de tamaño.

Dermatitis acral por lamido: herida producida por un lamido repetido continuado de las patas delanteras o el costado.

Tonguing: lametones al aire.

Gatos

Whool sucking: ¿Alguna vez has visto a tu gato masticando una manta y “amasándola”? Esta conducta repetitiva se relaciona con un destete prematuro del gatito. No es una conducta que indique estrés pero si nuestro gato acaba comiendo trozos de manta esta puede producir obstrucciones en el sistema digestivo.

Overgrooming: Es un exceso de los hábitos de limpieza del gato. Puede llegar a provocar zonas sin pelo y problemas de piel a causa del lamido repetitivo.

Síndrome de hiperestesia: Engloba una gran variedad de signos. Se pueden observar contracciones musculares y ondulaciones cutáneas en la parte del lomo, así como vocalizaciones excesivas, agresividad, alucinaciones y persecución de la cola entre otros. El origen de este síndrome no es del todo claro.

Cuando observemos estas conductas no debemos dar atención a nuestro animal en ese momento, esperaremos a que pare por sí solo. Cuando damos atención a una conducta hacemos que esta se pueda manifestar más a menudo, o sea la estamos reforzando.

Debemos tener en cuenta que las estereotipias son signos de algún problema que debemos solucionar. Si no buscamos una solución pueden ir haciéndose más comunes hasta que se vuelvan crónicas, lo cual hará más difícil su corrección.  En cualquier caso, si observamos alguno de estos signos debemos informar a nuestra clínica de referencia para llevar a cabo una revisión para hacer un diagnóstico y empezar el tratamiento que sea necesario.

Un saludo

 

Enric Zeitz

 

Ansiedad por separación

La ansiedad por separación es un problema común en los perros. Cuando nos vamos de casa, nuestra mascota normalmente se queda relajada y a su aire las horas que está sola, pero  las que presentan este problema lo pasan muy mal.

Varios estudios sostienen que hasta un  17% de los problemas de comportamiento se deben a la APS, por lo tanto es muy importante ser consciente de su existencia para poder darnos cuenta y actuar para mejorar la situación del perro.

Muchas veces la ansiedad por separación pasa desapercibida porqué los signos no siempre son visibles o porqué no estamos en casa para poder verlos, pero en otros casos los signos son notables.

Una mala gestión del cachorro, un cambio de rutina o una mala experiencia mientras estaba solo pueden hacer que nuestro perro desarrolle este problema de comportamiento.

Los signos visibles más comunes de la ansiedad por separación son: destrozos en la casa, eliminación inadecuada, ladridos, lloros y anorexia. Esto hace que la ansiedad por separación sea un problema grave para los propietarios ya que genera pérdidas económicas e incluso denuncias por parte de los vecinos debido al ruido constante. Si sospechamos que nuestro amigo tiene ansiedad por separación debemos consultar a nuestro veterinario o etólogo.

Los signos de la APS aparecen siempre que nos vayamos de casa, aunque sean salidas cortas. Si en algunos casos no se dan, no estamos hablando de ansiedad por separación. Para poder diagnosticar la ansiedad por separación de forma correcta es necesario grabar un video para ver el comportamiento del perro durante nuestra ausencia ya que este tipo de ansiedad muchas veces puede confundirse con otros problemas relacionados con la falta de actividad y de estímulos. Es muy importante saber diferenciar los dos problemas dado que el tratamiento de cada uno es muy diferente.

Para reducir la ansiedad por separación deberemos aplicar un protocolo específico de forma progresiva para ayudar al perro a quedarse solo de forma calmada.

¡Acordaros que nuestras mascotas pasan mucho rato solas en casa y aunque no presenten ningún problema grave de comportamiento tenemos que dedicarles horas haciéndoles compañía y saliendo a dar paseos largos y agradables!

Un saludo!

Enric Zeitz

 

Keep Calm and…

Trabajo, recados, familia, pareja, prisas !!!

Los humanos estamos acostumbrados al estrés diario de nuestra rutina y muchas veces nos pensamos que nuestra mascota, que se pasa todo el día tumbada ‘’a la bartola” es inmune al estrés.

Hoy vengo a hablaros del estrés en gatos, muchas veces la principal causa de problemas de comportamiento en esta especie.

Los gatos son unos animales muy sensibles a los cambios de su entorno. El simple cambio de sitio de su comedero, de comida, o una mudanza pueden hacer que nuestra mascota desarrolle estrés. Éste se puede manifestar de varias formas, ya sea con problemas de conducta (eliminación inadecuada y agresividad ) o incluso con problemas médicos serios.

Para prevenir cualquier tipo de estrés lo primero que debemos hacer es conocer bien a nuestra mascota y actuar en base a su temperamento; ya que cada animal es diferente y sus respuestas también. Acordaros de la importancia de la socialización en cachorros. En los gatos el periodo de socialización empieza a las 2 semanas de vida y termina más o menos las 9.

Debemos proporcionar a nuestra mascota recursos abundantes y de fácil acceso ya que la falta de agua o comida son una fuente importante de estrés en gatos.

Eliminar cualquier tipo de castigo. Ya hemos hablado del castigo en los perros. En el caso de los gatos es aún peor a causa de su sensibilidad.

Tenemos que identificar los estímulos que generan el malestar y eliminarlos o reducir su intensidad en la medida de lo posible.

Un buen enriquecimiento ambiental del entorno en el que vivimos puede ayudar a nuestro gato a que se sienta más seguro y que esté entretenido. Aquí van algunas ideas:

-Hacer accesibles zonas elevadas para que nuestras mascotas se puedan subir. Eso fomenta la sensación de control de nuestros gatos y que se puedan aislar en las alturas si se sienten estresados.

-Facilitar la expresión de conductas típicas de la especie. Los gatos son cazadores. Lo llevan en los genes. Por lo tanto los juegos de cazar ya sea con juguetes interactivos que se mueven o con juguetes más tradicionales (nunca con las manos) facilita esa conducta que hoy en día no tienen mucha oportunidad de llevar a cabo.

-Colocar zonas pequeñas donde se puedan esconder. Se cree que los ancestros del gato doméstico descansaban en zonas pequeñas y cerradas como troncos de árboles huecos. Por eso si colocamos una caja de cartón vacía o alguna bolsa grande de deporte en algún sitio de nuestra casa los gatos siempre van a meterse en ellas. El aislamiento les relaja y les permite desconectar.

-Colocar rascadores. El marcaje rascando es otra conducta fundamental de la especie. Muchas veces nos dejan el sofá y otras superficies hechas “unos zorros” y no sabemos qué hacer. Debemos colocar un rascador estable (los mejores son los que se colocan en la pared) en un sitio donde todos le podamos ver, como el salón. De esa manera fomentamos el rascado en una zona de nuestra elección a la par que evitamos que dañe los muebles y que se estrese a causa de nuestro castigo.

-Dar previsibilidad al entorno. Seguir unas rutinas y que nuestra mascota sepa que si hay un estímulo desagradable lo puede evitar yendo a alguna zona segura para relajarse.

-Proporcionar acceso al exterior. Según un estudio hecho con gatos, los animales que no tenían acceso al exterior tenían más problemas de comportamiento. La exploración es otra conducta muy importante de la especie. Si no tenemos acceso al exterior podemos esconderles comida por la casa para fomentar que nuestro gato se mueva y explore.

En casos de estrés agudo y/o crónico también se pueden usar psicofármacos o ciertos productos naturales para ayudarnos en el tratamiento.

En cualquier caso debemos, consultar con un veterinari@ o un etólog@ para que puedan diagnosticar bien el problema y elegir el tratamiento que más convenga a vuestra mascota.

Take it easy!!

Un saludo

 

Enric Zeitz