El otro día, en una conversación, salió el tema de la utilización de animales salvajes como atracciones turísticas y vi que el concepto de la domesticación no estaba muy claro al escuchar la siguiente frase:

“Puedes adoptar al tigre, lo crías en casa y entonces será un animal doméstico”.

Esta concepción errónea de animal doméstico o salvaje, hace que mucha gente compre animales que jamás deberían estar en una casa, aunque tengas “un jardín muy grande”. La vida fuera del entorno natural, hace que los animales salvajes no se puedan adaptar bien y que sufran estrés, a la vez, tener animales salvajes en casa puede acarrear muchos problemas en nuestra convivencia y nuestra salud.

Primero de todo creo que debemos definir bien la domesticación.

Domesticación es un proceso evolutivo de selección artificial en la cual los animales salvajes se adaptan a lo largo de generaciones y generaciones para la vida entorno a los humanos. La domesticación se llevó a cabo con muchos animales salvajes con el principal objetivo de su uso como animales para el trabajo. Hay animales domésticos que pueden ser más dóciles o más reactivos, depende de cada especie y de cada individuo.

Para que os hagáis una idea, se cree que la domesticación de los perros tuvo lugar “más o menos” hace 40.000 años y la de los gatos alrededor de 9.000.

Por otro lado, los animales salvajes son aquellos que han seguido la evolución a través de la selección natural y están hechos para vivir libres en su entorno natural. Un animal salvaje puede ser manso, y se puede acercar a los humanos y en ocasiones hasta buscar su contacto, pero jamás debemos pensar que ese animal podría vivir “a gusto” en un entorno artificial, dado que sigue siendo salvaje.

 

Cuando ponemos a los animales salvajes en entornos artificiales creamos niveles de estrés elevados, dependiendo de la tolerancia de cada individuo a los cambios. Los animales tienen unas necesidades básicas de comportamiento, y la mayoría de entornos artificiales (un zoo o una casa) no tienen en cuenta dichas necesidades. Al no poder llevar a cabo estas conductas, los animales terminan desarrollando muchos problemas relacionados con el estrés, como por ejemplo las estereotipias o conductas repetitivas

Los animales domésticos pueden asilvestrarse si vuelven a vivir en libertad, lo que no les convierte en animales salvajes.  Estas colonias, principalmente de perros y gatos, viven cerca de los núcleos urbanos y dependen del contacto con los humanos para poder acceder a comida dado que no son buenos cazadores.

Si buscamos un animal de compañía, debemos saber que no todas las especies domesticadas son viables para convivir con nosotros en una casa. Los cerdos, pueden ser muy tercos, los hurones se comen los cables y tienen unas glándulas que producen un olor muy fuerte y las aves, tienen muchos problemas de estrés al estar enjauladas en espacios reducidos.

En resumen, si somos amantes de los animales y nos gusta la naturaleza, podemos hacer excursiones y viajes para poder explorar y verlos en sus hábitats de nacimiento y en su plenitud. Si nos gustan los animales de compañía, informémonos de las necesidades de cada especie domesticada para poder darle una vida digna en un entorno apropiado.

Un saludo

 

Enric Zeitz